martes, 7 de agosto de 2012

Una reflexión de Cormillot sobre lo importante en la vida: Tiempo de disfrutar pequeñas cosas

Sos de los que necesitan un día de 25 horas? Tranquilo... con 24 es suficiente si usas el tiempo a tu favor. La vida consiste en la inversión de tiempo, un recurso escaso que es, además, irremplazable e irreversible. Existen pocas cosas tan importantes como aprender a ahorrar tiempo para poder hacer todo aquello que aumente tu sensación de bienestar. Para priorizar. Esto es posible si te manejás con inteligencia. ¿Pensaste cuántas veces “perdés” tiempo? ¿En qué situaciones cotidianas acostumbrás invertir ese bien tan preciado? ¿Qué cantidad de arena -cosas menores a las que le asignás erróneamente un tiempo precioso- llena tus días?

Si sos de los que postergan, no delegan ni organizan sus metas con objetivos claros, seguramente la tarea de aprovechar mejor tu tiempo te parezca tan grande que no vas a saber por dónde comenzar. En este caso, empezá por cualquier parte, siempre podrás cambiarlo más adelante. Recordá que la inspiración llega después de empezar, no antes. Procurá hacer el problema a un lado durante una semana, consultá a otros, fijate cómo se organizan. A veces, ver de qué modo otros disfrutan de su tiempo puede ayudarte a evaluar nuevos enfoques, puntos de vista que no hubieras tenido en cuenta, y jerarquizar lo importante.

También puede ocurrir que no quieras disponer de tiempo de ocio por no saber qué hacer. Es el caso de quienes no tienen hobbies, o no quieren pensar ni cuestionarse su vida actual o pasada. Aquí surgen preguntas inevitables: ¿registrás cuántos años hace desde que comenzaste la primera dieta?, ¿notás el tiempo que perdiste en hacer y deshacer lo mismo?, ¿registrás el poco tiempo que te tomás para el almuerzo, para hacer una caminata o simplemente para jugar con sus hijos o nietos?

Si delegás en quienes pueden ayudarte (tu médico, tu terapeuta, tu nutricionista, tu pareja, tu compañero de trabajo, incluso en tus hijos a medida que crecen), si registrás el tiempo vivido y lo que te falta vivir, si aceptás los límites del tiempo y dejás de perderlo en quejarte sin actuar, probablemente el resultado final será el bienestar físico y emocional, acompañado de sobriedad y tiempo libre. 

¿Te parece una buena idea ponerlo en práctica a partir de ahora? Anotá un listado de las cosas que dan sentido a tu vida, cosas importantes pero no vitales, y de las pequeñeces que te roban tiempo que podrías usar mejor simplemente delegando, pidiendo ayuda o planificando. Actuá en base a esa lista. Dedicá durante la semana todo el tiempo posible a lo que te hace sentir bien, sin olvidar tomarte un café con algún amigo.

Prof. Dr. Alberto Cormillot