Cada vez son más las personas que se animan a buscar el más íntimo y verdadero sentido de sus vidas. ¿Adónde lo buscan? En todas partes: seminarios de vida espiritual, grupos de autoayuda, talleres de meditación, trabajo voluntario, charlas sobre vida cotidiana, actividades placenteras. Estas personas han descubierto que vivir no es lo mismo que sobrevivir.
| e trata de una búsqueda que trae un doble beneficio: llevar una existencia más satisfactoria y, al mismo tiempo, más sana. Buscar el sentido de la vida se relaciona con el funcionamiento de las defensas. Tanto es así que sólo el intento por alcanzar objetivos significativos -como dar y recibir amor, explorar nuevas posibilidades, trabajar sobre el desarrollo personal, por ejemplo- ayuda a contrarrestar los efectos dañinos de las hormonas generadas por el estrés crónico. En efecto, concentrarse en metas positivas podría activar los mecanismos orgánicos de defensa. Pero, ¿qué significa llevar una vida con sentido? Es dejar de guiarse por las apariencias, concentrarse en aquello que es importante para uno y dejar que estas cosas conduzcan la vida. Claro que lo que es realmente importante puede ser diferente a lo que uno cree que debería ser importante. ¡El secreto está en descubrir la diferencia! La búsqueda puede comenzar con la reflexión acerca de cuáles son los valores que nos guían. Luego, habrá que aguzar la creatividad y la flexibilidad para ponerlos en práctica. Para algunos esto implicará cambios de rumbo, como emprender un nuevo trabajo, reducir la jornada laboral, desarrollar nuevas áreas. Para otros, aparecerá la necesidad de reforzar áreas ya significativas. A veces, una vida con sentido se relaciona con el modo en que se abordan laspequeñas cosas. Por ejemplo, detenerse un minuto más a abrazar a tu hijo antes de salir corriendo al trabajo. Quizá simplemente se trate de: - Dejarse guiar un poco más por los sentidos. - Que las acciones diarias reflejen los valores propios. - Redescubrir qué nos hace felices y defender esos espacios. - Disfrutar del proceso hasta alcanzar los objetivos. - Entregarse a una pasión. El sentido de la vida tiene que ver con asumir la responsabilidad sobre nuestros días y lo que sucede en ellos, con convertirse en creadores en lugar de observadores. Nos encontramos aquí para un propósito único, tan especial que sólo puede ser alcanzado por nosotros mismos. Comenzá tu viaje 1. Revisá tus prioridades y valores. Hacé tres listas. Primero anota lo que es importante para vos. Luego anota cuáles son las cosas que te hacen sentir satisfecho y pleno. Después prepará la lista de principios y valores que guían tus acciones (cómo determinás lo que es correcto e incorrecto). ¿Armonizan esas tres listas? Por ejemplo, ¿tu familia es lo más importante para vos pero tu trabajo te hace sentir más satisfecho? Esto podría generarte sentimientos de culpa. Utilizá tus valores para aclarar tus prioridades. Tal vez creas que tu familia debería ser lo más importante, pero quizá en este momento no lo sea. 2. Hacé cambios. Actuá. Si descubrís que hoy tu familia es lo realmente importante, arreglá tus cosas para ponerlos en primer lugar (modificaciones horarias, nuevas actividades compartidas, etc.). ¿Valorás el altruismo? Trabajá como voluntario en alguna organización. ¿Valorás el tiempo a solas? Deja un día o una noche al mes libre de compromisos, teléfonos o mails. 3. Reducí la velocidad. Reconectate. Tómate tiempo. Invitá amigos, disfrutá de su compañía, planeá tu viaje soñado, retomá tu actividad extra favorita. |
| Dr. Alberto Cormillot |
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